Cuando en silencio duerme el bosque umbrío y el astro virgen de la noche oscura vierte su lumbre misteriosa y pura sobre las ondas trémulas del río;…
Tú velas en la Cruz, donde clavado te deja y vergonzoso y dolorido, más que el odio de un pueblo fementido, la pesadumbre inmensa del pecado.…
Con ruda saña el padecer se encona en el doliente pecho que fallece, y mi lozana juventud parece, marchita y deshojada su corona.…
«Vense mis hojas tristes, y apagado su brillante matiz, desde que yerto y angustiado Jesús dejó en el huerto mi tronco en sangre y en sudor bañado.…
En tus quebrados senos, oh Carceña, retoña el roble que robusta quilla dio a las cántabras naves, y en Sevilla plantó, hace siglos, la cristiana enseña.…
Súbito estalla el fiero galernazo, las antes quietas aguas se embravecen, y el mar y el viento y las tinieblas crecen, y mengua el día, el corazón y el brazo.…
La ponderosa torre fulminada se yergue al cabo del sendero rudo, y el firme estribo y hazañoso escudo dentro de la sonora portalada;…
Medir mi pobre espíritu no sabe la vasta inmensidad del cristal frío, ni en el menguado pensamiento mío ¡oh mar! la suma de tus leyes cabe.…
Roto, descalzo, dócil a la suerte, cuerpo cenceño y ágil, tez morena, a la espalda el morral, camina y llena el certero fusil su mano fuerte.…
Rústico altar que a un Dios desconocido el religioso cántabro erigía; sepulcro que los huesos escondía del muerto capitán y no vencido.…