De cuatro aceradas puntas con cruda violencia roto, vierte el divino cadáver cuatro sangrientos arroyos.…
¡Triunfas ó lidias, héroe venturoso? Pues compitiendo glorias con Alcides, Aun permitir no quieres á tus lides El instante infeliz de lo dudoso.…
Caiste, altiva Roma, en fin caiste, Tú, que cuando á los cielos te elevaste, Ser cabeza del orbe despreciaste, Porque ser todo el orbe pretendiste.…
Esto que vive en mí, por quien yo vivo, Es la mente inmortal de Dios, criada Para que, en su principio transformada, Anhele al fin de quien el sér recibo.…
¿A quién doblas la bárbara rodilla, Necio inventor de simulacros ciento, Si en religion hipócrita, es tu intento Máscara vil del culto que se humilla?…