¿En dónde está ese Dios que no me oído cuando mil y mil veces le he llamado con gritos de dolor desesperado, en el naufragio de mi bien perdido?…
Ved la víctima allí. Sangran sus brazos bajo la cruel presión de las esposas; hieren su oído frases injuriosas y su espalda terrible latigazos.…
Hay en mi Cuba un pobre pajarillo que vive libremente en la espesura; no seduce con trinos de ternura ni ostenta plumas de variado brillo.…
Ya la primera luz de la mañana baña el altivo monte y la colina y, cual níveo celaje, la neblina se reconcentra y flota en la sabana.…
Tranquila el alma, la mirada quieta, inocente, sin miedo y resignado, llega al suplicio, a muerte condenado, el gran mestizo, Plácido el poeta.…
Hizo Dios tu poblada cabellera de un jirón de la noche tenebrosa, y tu pequeña boca primorosa de una tarde gentil de primavera.…