Admite en este romance En vez de versos el alma, Y un suspiro y un recuerdo Y mi adios á la Macagua.…
Tus versos me dejan confusa y turbada Mas tanta indulgencia me presta valor, Por eso te ofrezco mi pobre trovada Luchando en las dudas de un vago temor.…
La voz de mis hermanas uniéndose á mi acento Te ofrecen, tierno padre, filial inspiracion: Verás en cada verso y en cada pensamiento La voz de nuestras almas, la voz del corazon.…
Cuando con trémula mano Toque un mendígo á mi puerta, La encontrará siempre abierta Como amigo y como hermano.…
Es de los prados violeta humilde, Que entre sus hojas se ve temblar, Si la acaricia céfiro blando Gratos perfumes recogerá.