Recuerdo (Althaus)

C Clemente Althaus
0 Altın Yaprak
¡Cuantas veces, oh madre, fatigado del largo afán que el pensamiento abruma, dejaba al fin la dolorosa pluma para buscar tu cariñoso lado! Y me acogías en tu seno amante, y en tu sofá tendido, a mi mejilla era blanda almohada tu rodilla, como cuando era pequeñuelo infante. La luz bebía de tus ojos bellos, y sentía tu mano dulcemente acariciar mi enardecida frente o amorosa jugar con mis cabellos. Y de su tacto al refrigerio blando sentía mi cabeza serenarse, y la fiebre poética templarse que estaba mi cerebro devorando. Que no hay tierna caricia que no cuadre entre el materno y el filial cariño, y aun cubierto de canas, siempre es niño un hombre en la presencia de su madre. ¡Ay! ya no tengo la amorosa falda donde la frente reclinar ahora, cuando la larga fiebre abrasadora de la tenaz inspiración la escalda. No hay pies ansiosos que a mi encuentro lleguen ni ojos amantes a mi vista ledos; ni cariñosos nacarados dedos que nunca ya con mis cabellos jueguen. Salid, cual amarguísimo océano, lágrimas mías, de mi pecho lleno: ¡ya no caéis en el materno seno, ya no os enjuga la materna mano!

Metnin kaynağı: Kamu malı arşiv

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