Gotas de ajenjo/XXXV
J Julio Flórez
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Altın Yaprak
Después de los excesos
de aquella noche de pasión, mi amada,
tras los últimos besos,
tal vez rendida pero no saciada,
–rojas como un incendio las mejillas–
hermosa, jadeante,
apoyó la cabeza en mis rodillas,
y se puso a pensar... en otro amante.
Metnin kaynağı: Kamu malı arşiv
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