Sigue los tigres huyendo

M Manuel Botelho de Oliveira
0 Altın Yaprak
Sigue los tigres huyendo Del fiero vendado Dios Sin ver que en igual fiereza Lo mismo es tigre, que Amor. Una Zagala del Duero, Que al mismo tiempo se vio Para las almas serpiente, Para los jardines flor; Y para ser Cielo en todo, El mismo Cielo le dio En su pecho la mudanza, En sus ojos la color. Por feroz, y hermosa siempre, Todo en el campo rindió, A las almas, por hermosa, A los brutos, por feroz. Cuando fatiga las selvas, ¡Oh, cómo paga mejor! Si al campo fieras le quita, Al campo flores le dio. Con razón la sigue entonces Un amante cazador, Pues cuando siguió la Ninfa La fiera entonces siguió. Hermosa Muerte, le dice, Espera, no corras, no, No merezca un fiero bruto Más que un discreto amador. ¡Oh, cómo por estos bosques Sol te advierto en doble acción! Eres Sol en ligereza, Eres Sol en esplendor. Aunque te ausentes, te veo, Pues copian a mi pasión Estas flores tu hermosura, Estas fieras tu rigor. Tu suelto cabello, a un tiempo Agrado, y ofensa, es hoy Lascivo agrado del aire, Dorada ofensa del Sol. Ni quiso más escucharle, Y en competencias corrió Del amante el llanto ondoso, De la Ninfa el pie veloz.

Metnin kaynağı: Kamu malı arşiv

Bu şiire çeviri ekle ·

Bu şiiri puanla

Henüz puan verilmemiş

Yıldıza dokunarak 1–10 arası puan ver

Yorumlar

Yorum yapmak için giriş yapmalısın.

Giriş yap

Bu şiire henüz yorum yapılmamış. İlk sen ol.

Sana daha iyi bir okuma deneyimi sunabilmek için sitemizde çerez kullanıyoruz. Kişisel verilerin KVKK ve GDPR kapsamında işlenir; hangi çerezlere izin verdiğini dilediğin zaman değiştirebilirsin.