(En el cumpleaños de mi padre) Verba mea auribus percipe, Domine, intellige clamorem meum.…
Ni el dulce murmurar del arroyuelo que se desliza con variado encanto, ni el triste arrullo con que eleva al cielo la tórtola afligida su quebranto,…
Oh amistad, santa, divina, hija del cielo en la tierra, todo bien en ti se encierra, todo al bien por ti camina.…
«Salve, salve, deidad peregrina, por los déspotas siempre ultrajada; otra vez por un Dios rescatada más hermosa te vemos brillar».…
Infeliz y entregado al torbellino de tristes pensamientos viome el cielo, sin patria, sin amigos, sin consuelo y postrado al rigor de mi destino.…
Sólo la madre amorosa, de sus hijos cuidadosa, yace en vela; y a su afecto reverente…
¿Cómo queda, no ves, querida esposa, la blanca helena que, a tu lado crece, cuando el riego le falta que le ofrece tu mano, cada vez más cariñosa?…
Mi rostro juvenil sombreando apenas, el bozo aparecía, ¡ay! entonces sentía ¡sí! cuando sonreía…