Guamaní

A Alejandro Tapia y Rivera
0 Altın Yaprak
A mi buen amigo Andrés S. ¡Conoces la alta cumbre que allá en el suelo de mi Borinquen bella saluda al cielo; verde montaña, que corona altanera campos de caña. En su cima se elevan las palmas reales, y en sus faldas se mecen los cafetales, cuyos jazmines bosque y prados convierten en cien jardines. El sol allí se asienta, también la aurora así conto la luna del sol señora; y musas bellas de aquel frondoso Pindo son las estrellas. Llamola el indio cima de Guamaní, y diz que allí su gloria mostró el Cemí y sus fulgores la comarca trocaron en fruto y flores. A tan grata eminencia, del porvenir un blando ensueño unido va a mí existir; que mi ventura se cifra de los campos en la hermosura. Como templo de dicha en la montaña, alzaré yo algún día dulce cabaña; y a ser testigo de mi gloria te llamo mi grato amigo. Oh, tú que fiel comprendes con tu alma pura que en el ruido del mundo ¡ah! no hay ventura; tú que desdeñas vanidad cortesana y cual yo sueñas. Allí la fértil zona, del corvo arado esposa virginal, dará colmado es en vario fruto de abundante primicia rico tributo. Y el dulcísimo néctar darán mis cañas al brazo del labriego jamás hurañas; tacho y molino harán dorado grano y aun argentino. Al paso que esparcidas las mugidoras, sus lácteas fuentes sanas y bienhechoras; el espumante coco rebosarán vivificante. ¡Y ves como se acrecen a la ventura, y su prole amamantan en la llanura, la aún no tocada, con el belfo buscando, gramínea ansiada. ¡Salud tendremos salud bendita! riqueza es de la gente que el campo habita, y que sin queja despierta con el alba y el lecho deja. A las plantas y arbustos nuestros sudores prodigaremos y ellos nos darán flores; nuestra ternura pagarán con su fruto, con su aura pura. Y cuando el alba asome por su ventana, bendeciremos juntos a la mañana; la fresca rosa cogeré, apenas abra, para mi hermosa. Mira el alba, se ostenta grata y festiva con su manto fulgente de lumbre viva; Marzo en el prado la saluda galante y enamorado. A sus pies tiende bello manto precioso, en matutinas perlas rico, abundoso; con verde y flores la forma una guirnalda de luz y amores. Rico dosel la ofrecen las nacarinas nubes, también las flores más peregrinas olor ameno la dan dejando el prado de aroma lleno. Entonce atronador o manso el río prodígala su estruendo su murmurío; entonce el viento, jugando entre bambúes, la da contento. Zorzales y pitirres y zumbadores de las alegres selvas dulces cantores, la hacen halagos practicando en las ramas su giros vagos. Y parece que dicen en su alegría: Despertad, oh natura, que viene el día; y al grato hosana se muestra ufano el rostro de la mañana. Andrés, mi buen amigo, ¿qué habrá más bello si de amor este cuadro orna un destello? ¡ah! ¿si mi Eva colmando aquestos goces a Edén renueva? La de dulce mirada tierna sonrisa, que en virginal cariño mi vida hechiza, vendrá y las flores esparcirán más vivos gratos olores. Ella, sí, de mi frente tristes memorias borrará con su imagen, y serán glorias las que a su lado pasaré; de los hombres siempre olvidado. Ven y sígueme pues cuando a tu puerta te llame; la morada no es ya desierta cuando da abrigo a un libro y a una hermosa y a... un dulce amigo. (Habana, 26 Octubre 1861.)

Metnin kaynağı: Kamu malı arşiv

Bu şiire çeviri ekle ·

Bu şiiri puanla

Henüz puan verilmemiş

Yıldıza dokunarak 1–10 arası puan ver

Yorumlar

Yorum yapmak için giriş yapmalısın.

Giriş yap

Bu şiire henüz yorum yapılmamış. İlk sen ol.

Sana daha iyi bir okuma deneyimi sunabilmek için sitemizde çerez kullanıyoruz. Kişisel verilerin KVKK ve GDPR kapsamında işlenir; hangi çerezlere izin verdiğini dilediğin zaman değiştirebilirsin.