Canto de otoño (Martí)
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Altın Yaprak
¡Bien; ya lo sé! La Muerte está sentada
a mis umbrales: cautelosa viene,
por que sus llantos y su amor no apronten
en mi defensa, cuando lejos viven,
padres e hijo. Al retornar ceñudo
de mi estéril labor, triste y oscura
con que a mi casa del invierno abrigo
de pie sobre las hojas amarillas,
en la mano fatal la flor del sueño,
la negra toca en alas rematada,
ávido el rostro, trémulo la miro
cada tarde aguardándome a mi puerta.
En mi hijo pienso, y de la dama oscura
huyo sin fuerzas, devorado el pecho
de un frenético amor. ¡Mujer más bella
no hay que la Muerte! ¡Por un beso suyo
bosques espesos de laureles varios,
y las adelfas del amor, y el gozo
de remembrarme mis niñeces diera!
...Pienso en aquel a quien mi amor culpable
trajo a vivir, y, sollozando, esquivo
Kamu malı: şairin ölümünün üzerinden 70 yıldan fazla geçti.
Metnin kaynağı: Kamu malı arşiv
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